martes 30 de octubre de 2007


Las imágenes fueron no solo elocuentes sino, además, desgarradoras. De entrada un pseudo-humano jactándose (por teléfono) de haber matado a un árabe, posteriormente se dirige –en un acto de flagrante cobardía- a tocarle el pecho a una ecuatoriana (menor de edad), luego sin más…bueno, con más (más insultos, agresiones verbales y calificativos) le pega una bofetada y una patada en el rostro. El argentino (acusado de impasivo en el acto) consuela a la muchacha señalandole la cámara pues las imágenes no solo darían la vuelta al mundo sino que en cualquier lugar del mismo, son prueba evidente de que se puede ajusticiar a la víctima. En cualquier lugar, parece, menos en la hermosa Barcelona. Aunque pensándolo bien quien sabe ya si en cualquier lugar…

Cuando se determinó la identidad del remedo de humano que agredió a la muchacha ecuatoriana todo parecía apuntar a que el hecho que indignó al mundo tendría un final ejemplar. Sergi Xavier Martín Martínez, recuerde bien este nombre: Sergi Xavier Martín Martínez no solo está en libertad sino que se ha dado el lujo de reírse de la opinión pública, de los medios de comunicación, de la sociedad, del mundo. Dos días después de haber propinado la golpiza a la menor de edad ecuatoriana se vió asediado por variopintos periodistas que buscaban conocer más sobre el hecho; luego de haber espantado a los primeros a manotazos cayó en cuenta de que podía lucrar con el hecho, llegando a cobrar hasta 2 mil euros por entrevista, saliendo de su casa sonriente y cerveza en mano, para ser captado por las cámaras locales y mundiales.

En tanto la fiscalía y el tribunal supremo catalanes se tiran la pelota por la libertad otorgada a Xavier tras su primera declaración, él sigue por las calles de Barcelona, dando entrevistas, enriqueciéndose con ello, contando su trágica historia de abandono materno, padre alcohólico, desempleo…lo cual no solo la llevó a golpear a la muchacha ecuatoriana sino, seguramente, también al robo con violencia que figura en sus antecedentes. Pero, por supuesto, nada era culpa de Xavier, él estaba borracho: decena y media de cervezas, varias cubatas y un toque de éxtasis.

El informe del juez dictamina que Xavier pellizcó en el pecho a la víctima, pero no hay un delito contra la libertad o la indemnidad sexual, como tampoco lesión psíquica en la víctima, al final, ella solo tiene un poco de miedo, debe acudir acompañada a su centro de enseñanza y tiene problemas para conciliar el sueño antes de cumplir sus 18 años. Nada grave. Y un pellizco, pero si solo fue un pellizquito. Las agresiones verbales ni se las menciona.

Queda latente la imagen para los inmigrantes latinos, los inmigrantes todos en Europa (y, por supuesto en todo el mundo) y la recomendación, no esperen mucha protección en la “madre patria” (que después de todo medio madre desnaturalizada había sido) mejor pongan en la maleta un casco. Después de tal bochornoso episodio para la humanidad parece ser que lo único seguro que tendremos al otro lado de la frontera es el casco.

 
posted by La Vero Vero at 7:30 PM |


4 Comments:


At 31 de octubre de 2007 23:48, Blogger Utópico

Es realmente un desastre lo que ha pasado en Barcelona, no sabía eso de que el tipo estaba haciendo platita con su crimen, pero que le vas a hacer, eso responde simplemente a la naturaleza del sistema en la que todo tiene un precio, y que los medios poco interesados están en la ‘justicia’ sino más bien en vender espacios publicitarios.
Está es la realidad diaria de millones de inmigrantes en todo el planeta, desde el filipino en el Japón, el mexicano en Estados Unidos, el ecuatoriano en España, el Kazhak en Rusia, el boliviano en Buenos Aires, y porque no el aymará en La Paz.
Es una lastima que la justicia española no haya hecho nada al respecto, a lo mejor le tocaron jueces racistas, después de todo hasta eso es cuestión de suerte.
Hay que contrastar esto claro con los otros españoles, los que comparten mucho con nosotros los latinos, los que ven un reflejo cultural en nosotros y no una diferencia estructural. Los que afortunadamente son la mayoría. No sale en los periódicos, cuantos españoles se casan con latinas, o cuantas familias españolas tienen como mejores amigos a familias latinas, simplemente porque eso no vende nada.
Pero es totalmente valido todo lo que dices. La pregunta es ¿Y que hacemos? ¿Cómo cambiamos eso? ¿Podemos siquiera hacer algo al respecto?
Llevando esto un poco a la realidad nuestra, nosotros que muchas veces criticamos a los argentinos por racistas, o a los españoles/gringos/europeos por racistas. Conoci a unos muchachos bolivianos que estudian aquí en Boston, que salieron del Calvert en La Paz, que me cayeron bien al principio (yo soy de Cochabamba), y con los que una vez tuvimos una farrita, ahí me contaron unas cosas tremendas, como iban en sus autos a El Alto a pegar indios, a romper ventanas, a agarrar indios a patadas, a sacarles la mierda, según ellos para divertirse, que cuando veían indios borrachos en la calle en las madrugadas se bajaban de sus autos y les orinaban y pegaban. Me dio tanto asco hablar con ellos que me fui a mi casa ese rato sin decir nada.
Te lo comento para llevar esto del racismo un poco, a nuestra realidad boliviana. Ojo esto ocurrió mucho antes de que Evo sea presidente (por si alguien quiere achacarle que dividió al país).
Saludos!

PD. Vi Kamchatka anoche. Me dejo con ganas de visitar este tu rincón de resistencia. Que nombre más lindo le pusiste, y que película más buena, me gustan todas las que tienen que ver con las dictaduras. Viste Machuca? Es chilena, te la recomiendo. Lo mejor de lo mejor.

 

At 4 de noviembre de 2007 19:09, Blogger La Vero Vero

Amigo, ya ves? Si la indignación es terrible, el tipo lucrando y disfrutando su (mala) fama. Cinismo puro y duro. Qué dura afirmación, que la justicia sea cuestión de suerte, pero -quizás- jodidamente verdadera. Tienes razón respecto a hablar bien de los españoles, especialmente, de la hermosa gente catalana. Todo mi aprecio con ellos y mi sentencia total para el pseudo-humano del video.

Que manga de asnos los muchachos que describes del Calvert, no todos en el Calvert son así, pero ya ves.

Pd. Leer tu comentario me motivo a (volver) a ver Kamchatka anoche. Lloré, como siempre que la veo. Claro que ví Machuca, habita en el imaginario colectivo chileno, es una película muy querida acá.

 

At 7 de noviembre de 2007 18:35, Blogger richard

Qué terrible, qué grave, qué jodido. Tampoco sabía que esa "cosa" estaba libre y daba entrevistas a cambio de $$. Me quedé opa.

Y al leer el comentario de Utópico, me quedé más opa todavía. Aunque luego recordé algo que me dijo algún reo de la cárcel de San Pedro. Estaba por cargos de robo y homicidio (era cogotero) y cuando le pregunté porque había matado a algunos (curiosamente por asesinar a un "alguien" de apellido extranjero) me respondió de lo más tranquilo, quizás con ínfulas de justiciero: "porque eran jailones, eran blanconcitos...".

Saludos Vero.

Richard Sánchez

 

At 14 de noviembre de 2007 0:23, Blogger La Vero Vero

Así en ese orden, estimado Richard (o debo decir reporterito? je!): terrible, grave, jodido. El asunto a está fuera de la agenda, ahora seguro están (¿estamos?) hablando de su majestad y el subversivo Chávez.

Por último, tu dato no hace más que acumular razones para la opez colectiva. Un abrazo, gracias por volver.