lunes, 9 de noviembre de 2009

Ay, la sondeocracia


En el año 2002, semanas antes de los comicios electorales, las encuestas que perfilaban al candidato ganador en las elecciones presidenciales de Bolivia, ubicaban a Manfred Reyes Villa (NFR) como futuro ganador de los comicios. Las encuestas que no señalaban este resultado, determinaban, por el contrario, que el futuro ganador sería Gonzalo Sánchez de Lozada del MNR (quién, en efecto, terminaría gobernando en esa gestión). Como sea ambos candidatos se ubicaban en la preferencia electoral con un porcentaje que rondaba el 21%, con leves diferencias porcentuales entre ambos. Era un hecho, la presidencia se debatía entre estos dos candidatos; lejos aún se encontraba el Movimiento al Socialismo con la candidatura de Evo Morales, a quien las encuestas ubicaban en un tercer lugar (peleando con el histórico Movimiento de Izquierda Revolucionaria) con un 12%.

El resultado final daría un primer lugar a Gonzalo Sánchez de Lozada (22.46%), seguido de Evo Morales (20.94%), luego Manfred Reyes Villa (20.91%) y en un cuarto lugar Jaime Paz Zamora del MIR (16%). Es decir, Evo Morales se ubicaba 9 puntos porcentuales por encima de lo pronosticado por las encuestas, cambiando por completo el panorama político en el país y obligando a todos los otros candidatos a aliarse para reforzar el gobierno de Sanchez de Lozada. Era la primera vez que las encuestas minimizaban el respaldo electoral de Morales.


En el año 2005, Evo Morales hizo historia al alcanzar una votación sin parangón de alrededor del 54% a nivel nacional; en ese entonces el presidente y el gobierno de Morales se declararon enemigos abiertamente de las encuestas presidenciales, siguiendo la línea de los antecedentes del 2002. El resultado real de la votación terminó dándole la razón, tan sólo unas semanas antes de los comicios presidenciales del 2005, Morales figuraba en las encuestas con un 34%, seguido muy de cerca por el candidato opositor Tuto Quiroga con un 29%; Bolivia iba a las urnas sin un panorama definido y con la posibilidad de que “todo pueda pasar”. Y en efecto, pasó. Evo Morales ganó las elecciones con 20 puntos porcentuales por encima de lo pronosticado por las encuestas; por el contrario Tuto Quiroga obtuvo el porcentaje relativo que le fue asignado por las mismas, un 28%. Era la segunda vez que las encuestas minimizaban la preferencia por Morales.


El presidente y candidato Evo Morales ha renovado su percepción acerca de las encuestas en estas nuevas presidenciales al comentar que “Siento que están aumentando las cifras en favor de candidatos opositores”


Varias encuestas, diferentes resultados


Otra de las tónicas que han caracterizado el comportamiento de las encuestas en los últimos años sido las notorias diferencias entre una encuesta y otra y, por supuesto, las lecturas, mayoritariamente antojadizas, que se hacen de ellas. Veamos por ejemplo (cortesía de mi amigo Rebelde) la infografía realizada por el periódico de circulación nacional “La Prensa” que compara los comportamientos en las diversas encuestas.



Y, en realidad, lo que pasa es que las diferencias que se presentan en todas las encuestas son evidentes, todas ellas corresponden a fechas distintas, empresas distintas, que trabajan con muestras distintas y, por lo tanto no sólo es lógico (sino hasta obvio) pensar que el apoyo a los candidatos cambia de una a otra; el apoyo, por tanto, para todos los candidatos es “inestable”.

Cuando de titulares se trata nos encontramos con impactantes afirmaciones al momento de presentar los resultados de las encuestas que terminan consolidándose como afirmaciones tendenciosas. La nota que La Prensa realizó y sobre todo el titular que encabezó esta nota comparativa sobre las diversas encuestas era por demás tendenciosa. Señalaba, pues, que “El respaldo a Evo es “inestable” y Reyes Villa gana 10 puntos”

Y, en efecto, el apoyo al candidato Morales es inestable, así como lo es el apoyo a Reyes Villa y el apoyo a Doria Medina, si vemos el cuadro comparativo. Y es lógico, es inestable porque se trata de encuestas todas distintas, con diversas muestras, algunas incluyen el área rural del país; otras están realizadas en ciudades capitales y otras incluyen además ciudades intermedias.


Más allá de las inestabilidades señaladas hay algunas estabilidades (en clave de tendencias) que sí nos muestra la infografía, por ejemplo:


Los resultados de las encuestas comparadas varían entre ellas; sin embargo presentan algunas características-comportamientos evidentes. En todas ellas el presidente Evo Morales se distancia, por lo menos con el 30% de sus contrincantes electorales. La encuesta que menor distancia pronostica es la de Equipos Mori que indica que Morales se encuentra a 31 puntos porcentuales de Reyes Villa, la que mayor distancia es la realizada por Gallup Internacional que indica una diferencia entre candidatos de 47 puntos porcentuales. Ambas encuestas fueron realizadas en fechas distintas.

Otra de las evidencias comparativas que se pueden apreciar en la infografía presentada por este medio es que indiscutiblemente todas las encuestas señalan como ganador al presidente Evo Morales del MAS, otorgando un segundo lugar a Manfred Reyes Villa de Convergencia Nacional y un tercer lugar a Samuel Doria Medina de Unidad Nacional. Todas las encuestas coinciden en la ubicación de los candidatos, mas no en los porcentajes que se les asigna para ello.

Por último se puede evidenciar que si bien son 8 los candidatos en carrera hacia la silla presidencial, en las encuestas sólo figuran 4 de ellos, siendo el con menor votación Rene Joaquino de Alianza Social y, apareciendo ocasionalmente, Ana María Flores o Alejo Véliz, los otros candidatos Rime Choquehuanca y Román Loayza, no figuran en las encuestas.


¿O no?

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Cofre



A veces olvido, mi cómplice, que te he olvidado. Que olvidarte, Nicolás, no es dejarte ni mucho menos, más bien es tenerte siempre. Recorrer periódicamente las parcelas de tu vida que me pertenecen. Pero el pasado cada vez es más lejano y sólo quiero que pronto llegué el futuro, a su lado. Y mis manos necesitan volver a escribirte, retomar agenda con la que era cuando me eras, renovar promesas que no se cumplieron y futuros que no se cumplirán más. Y necesito recordar porque me había ido sin irme, aún estando. Y me va peor: necesito vino. Un vino que me haga olvidar que la vida es linda y mi fortuna grande, por él. Y que me devuelva a la dulce condena que era amarte, así sea por minutos. Ebria de colores recuerdo, abro el cofre y salen nuestro pocos momentos juntos que, como mariposas se posaron un instante en tus/nuestros días pero saben alzar vuelo. Y vuelan alto, lejos.








La estrategia era perfecta.

Cada palabra una bala. Las ráfagas para instalar la ternura en tu pecho (y puedas, así, inmolarte, victorioso y sonriso). Las misíles para matarte (y que revivas al día siguiente, siendo otro). Las bombas para sacudirte las ideas y el incendio general de tus poblados para que te quemes la vida (y sepas que estás en ella). Yo, kamikaze en estado de esquizofrenia (con tus ojos en mis bolsillos), todo una mujer minada -tocarme era un peligro, lo sabes- bajo una sencilla demanda: este amor será total o no será. A muerte o nada. Amarte o nada.

Lo sé, lo sabemos bien.

Invadí todos tus territorios (si, sin permiso, con alevosía, agresivamente) y, ahí, he librado mis más terribles batallas; las más complicadas (y a veces dolorosas) guerrillas, con paciencia, con violencia.

Yo sé que mis conquistas te daban pavor; cuando te sometías al amor, a zarpazos te quería, como fiera; hasta meterme en vos, hasta sembrarme en cada parcela de tu comarca, hasta tomar posesión de lo que me pertenece de cada territorio y sembrar en su lugar una palabra (esta vez de ternura).

La estrategia fue perfecta. Quedaste como presa ante mi mirada, todo un rehén de mi locura: me tomaste y me bebiste, explotamos. La artillería que venía luego era, aún, más terrible, implacable y radical. Te lo advertí en plena explosión: ¡Retiráte! ¡Retiráte o te amo!

Levantaste bandera blanca…

Y salí desterrada a este terrible exilio de mi misma.

Tú lo pediste: paz, orden, remanso, desarme total: silencio.



Tuiteando ando

Vacas Sagradas

Vacas Sagradas

Sarelisa, las almas gemelas. Los cuentos compartidos. Ellas. Nosotras.

Arcángel

Arcángel

Habrá palabras para la nueva historia y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González

Histérica

Histérica

Los 4 siglos que duró la inquisición fueron llevadas a la hoguera 8 millones de personas, la mayoría mujeres. Lo que da un total de 55 personas ejecutadas diariamente durante sólo 400 años. Si la inquisición me hubiera juzgado sería por hereje, apóstata, materialista, libertina, sediciosa, cismática, blasfema, presbilesbiana, testícula de Jehová, antiperonista, rebelde, pertinaz, contumaz y puta.

Liliana Felipe

Memoria Vigilante

Memoria Vigilante

Y los ratones hicieron una alianza y la serpiente de cascabel le puso el cascabel al gato.

Jairo Aníbal Niño