lunes, 9 de mayo de 2011

Recuperación (de una nueva imagen) del mar

Días previos a escribir esta columna, me tocó estar presente en una reunión donde, básicamente, los militares proponían y decoraban un Decreto Supremo que finalmente, el compañero Presidente presentó el 29 de abril. El Decreto en cuestión relevaba fuertes sentimientos patrioteros, era una oda al chauvinismo y no pude más que pedir, a través de mi columna quincenal que, de una buena vez, hagamos lo que toca hacer y sea cual fuere el resultado diéramos vuelta a la página. Estas letras nacen de ese día, de ese sentimiento, fueron publicadas el 01 de mayo, en IDEAS de Página Siete.



Y así, como otro retrato para nuestra galería histórica, transitamos -hace un par de días- por uno más de los tantos episodios simbólicos sobre la reivindicación marítima del “mar nuestro de cada día” (Luis Rico dixit). Desde ahora, estimado/a ciudadano/a, y quien sabe hasta cuándo, además de cada 23 de marzo, cada 29 de abril izaremos banderas a diestra y siniestra, entonaremos marchas e himnos que enaltecen algo que no tenemos y seremos presas de nuevas generaciones de niños y niñas que reproducen un modelo de ejercicio de patriotismo basado en la añoranza.

La generación de sentimientos nacionales comunes –nacionales, digamos- es, por lo general, algo que cualquier gobierno debiera incentivar yendo siempre más allá de su tendencia política. Se sabe pues – o se cree, más bien- que este asunto en particular está ligado a la tan necesaria (re)creación de la identidad del ser boliviano. Identidad que sabemos se encuentra “extraviada” desde hace mucho y que muchos y muchas se han dedicado a escudriñar en el fondo del boliviano y boliviana promedio.

Por otro lado, se sabe que esos pocos espacios comunes –con tintes patrióticos- que logran constituirse en el centro del ser boliviano son tesoros que cualquier cuidadano/a de este Estado debiera apreciar y, que cualquier gobernante debiera capitalizar; ello –a no sorprenderse- es de manual político, en ello no hay tácticas innovadoras, ni estrategias envolventes. Y es también de manual -en este caso comunicacional- que todos estos necesarios recovecos que se construyen discursivamente deben estar cimentados por sólidas raíces simbólicas que por lo general se encuentran ligadas a la memoria histórica común. No obstante es importante señalar que no se trata de amasar los sueños comunes en base a la exageración y abuso de simbolismos o, peor aún, en base al reciclaje de los mismos.

Será imposible actualizar el sentimiento nacional en base a añejos himnos. No se podrá pues, renovar sentimientos escondidos/perdidos con razón en el abuso de rancias telas con vetustos colores. Si existe -y que bueno- un día de la recuperación marítima esté pues basado ideológicamente en unirnos como país y simbólicamente, en actualizar, sí, viejos sentimientos pero con base en la renovación, la resignificación y la innovación. Que los bolivianos pues seamos sobrios de elementos pero pletóricos de imaginarios comunes. Ello, como no, sería una victoria anunciada para todos y todas y un verdadero resultado en materia de política comunicacional estatal.

Que la decisión tomada por el compañero Presidente y asumida por el Estado Plurinacional el pasado 23 de marzo nos abra la puerta a un desafío histórico de magnitud; y no me refiero precisamente a toda la retórica que podría entrar en esta columna; me refiero, más bien, a la posibilidad de darle un giro real no sólo a nuestra política nacional sobre la reivindicación marítima sino, además, y quizás con resultados más al alcance de nuestras manos, darle un giro a nuestro imaginario común simbólico sobre nuestra mediterraneidad: una verdadera mirada distinta al/desde el futuro.

Finalmente se ha tomado una decisión en cuya salida, cualesquiera que sea, ganaremos todos: por un lado, si conseguimos un fallo que nos permita volver al mar, se habrá hecho justicia histórica de cara al pasado y si, por el contrario, conseguimos un fallo que nos cierre las puertas a él, se habrá hecho justicia histórica de cara al futuro; aunque sería difícil vislumbrarlo en su momento, seremos la última generación del lamento y la primera que –libre de banderas e himnos- pueda ver a la patria posible que existe más allá del 23 de marzo y, ahora, del 29 de abril.


0 comentarios:

Tuiteando ando

Vacas Sagradas

Vacas Sagradas

Sarelisa, las almas gemelas. Los cuentos compartidos. Ellas. Nosotras.

Arcángel

Arcángel

Habrá palabras para la nueva historia y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González

Histérica

Histérica

Los 4 siglos que duró la inquisición fueron llevadas a la hoguera 8 millones de personas, la mayoría mujeres. Lo que da un total de 55 personas ejecutadas diariamente durante sólo 400 años. Si la inquisición me hubiera juzgado sería por hereje, apóstata, materialista, libertina, sediciosa, cismática, blasfema, presbilesbiana, testícula de Jehová, antiperonista, rebelde, pertinaz, contumaz y puta.

Liliana Felipe

Memoria Vigilante

Memoria Vigilante

Y los ratones hicieron una alianza y la serpiente de cascabel le puso el cascabel al gato.

Jairo Aníbal Niño