lunes, 22 de agosto de 2011

De pulgas y elefantes




Anonymous, la comunidad virtual internacional más famosa de los últimos tiempos, que funciona vía internet ha logrado, además, proponer múltiples y novedosos planteamientos respecto a lo que implica la libertad, el conocimiento y la acción colectiva en el marco del nuevo paradigma de la sociedad del conocimiento. Se trata, pues, de una organización cuyas acciones no han podido pasar inadvertidas de la nueva gramática con la que se escribe la historia en este último siglo; y entre las que figuran, cual hoja de vida (prontuario, dirán los/as más obtusos/as) los últimos eventos que han configurado la historia mundial en los últimos años, estamos refiriéndonos, por ejemplo, al ataque que organizó el colectivo, a finales del 2010, contra Amazon, PayPal, MasterCard, Visa, cuando éstas hubieran optado por bloquear económicamente a la organización Wikileaks; o al ataque realizado a varias web del PSOE, del Congreso o del Ministerio de Cultura de España, al momento de la votación por la polémica Ley SINDE en ese país. O, ya a comienzos de este año, la operación en Tunez y en Egipto, en las que varias páginas de ambos gobiernos fueron atacadas en solidaridad con lo que, en ese entonces, se vivía en las calles de los países árabes.

Si bien las realidades por las cuales Anonymous ha decidido apostar (en clave de ataque hacker) distan mucho de nuestras anecdóticas cotidianidades locales; no deja de ser cierto que, sobre todo este último año, el colectivo ha virado su mirada al continente americano. El caso de la periodista Aristegui en México, el caso de la Ley Lleras en Colombia o las amenazas vertidas (mas no materializadas) al gobierno chileno por las represas de Hidroaysén, dan cuenta de que el colectivo mundial, ocasionalmente, estaría volteando la mirada a nuestra región. Hasta ahí, estamos.

Ahora, de ahí, a que un cándido grupo de medios de comunicación (algún periódico tarijeño, tres medios digitales -uno bien chanta y otro de manifiesta derecha- además de un par de redes televisivas de nivel nacional) hayan caído -incauta o tendenciosamente- en la farsa de que el colectivo Anonymous estaría amenazando al Presidente Morales es ir un poquito lejos. Si bien Anonymous no cuenta con una referencia oficial; se sabe que gran parte de su filosofía y, en consecuencia, de su modus operandi, radica en el mensaje concluyente por el que se han caracterizado en sus videos “El conocimiento es libre.
Somos Anónimos. Somos Legión. No perdonamos. No olvidamos. ¡Espérennos!” Y, claro, por si faltara aún alguna evidencia de que el supuesto video de amenaza al Presidente no es otra cosa que el triste anhelo de algunos rabiosos, poco ocurrentes y solitarios opositores; este material concluye parafraseando la sentencia de Anonymous, incluyendo al final “opresores y corruptos, esperadnos”. ¿Qué tal la viveza criolla? Que nos da, incluso, para “reinventarnos” el propio discurso del colectivo más famoso a nivel mundial.

Mientras en la Bolivia real, la pugna informativa responsable aún batalla por conseguir un privilegiado espacio para posicionarse en la codiciada agenda mediática de referencia local o nacional; en la Bolivia ideal (para algunos/as incautos/as) la famosísima legión “Anonymous” estaría sumando sus fuerzas a, nada más y nada menos, que la impresentable oposición boliviana. ¿Qué tal la paradoja? La oposición más prescindible de la historia democrática del país sumando a sus filas al mayor referente colectivo de ampliación democrática de los últimos tiempos. El sector menos ocurrente y más anquilosado de la política local, sumando a sus filas al colectivo más sagaz y fresco de la política internacional. La oposición boliviana jugando a tener la talla de Anonymous: la pulga soñando con ser elefante.

De pulgas y elefantes


jueves, 11 de agosto de 2011

El TIPNIS y el ruido







Esta columna fue publicada el anterior domingo en el suplemento IDEAS de Pagina Siete. En el mundo ideal debería haberlo publicado el día lunes, con el afán de compartirlo con ustedes; pero precisamente estar en este tema no me lo ha permitido. Casi una semana después de haberlo redactado el ambiente se ha tensado más aún y la desinformación ha crecido; me he esmerado en luchar contra ella, y si bien mi posición no se ha movido mucho, me siento más convencida de lo que digo y he logrado diseccionar con mayor precisión el conflicto; me temo que lo que se juega ahora no pasa por el TIPNIS y casi todos/as lo sabemos, pero una decepción mayor nos hace oponernos al supuesto tramo 2. Como sea, comparto -así sea tardíamente- esta columna porque además -lo comentaba con otro columnistas (uno enorme) del mismo medio, a veces se extraña la retroalimentación de lo que una dice; y qué sé yo, todo ha cambiado tanto. Acá va este esfuerzo, este intento, este convencimiento, que al menos, como pocas cosas hoy, lleva firma propia.













El Facebook lo aguanta todo. Profusamente han circulado, en la última semana, algunas notas en defensa de la ecología, a un nivel casi fundamentalista, específicamente sobre el tema del segundo tramo de la carretera del TIPNIS (que se vería afectado al no contar con la licencia ambiental respectiva) en la red social más utilizada en Bolivia. Varias de estas notas han sido difundidas por el medio exclusivamente digital más exitoso del país y de conocida tendencia derechista; las mismas han sido elaboradas por nada más y nada menos que el conocido autor del best-seller nacional “El ciudadano X” y de la reciente obra “Desde el exilio: Manfred Reyes Villa cuenta su verdad”. Pregunta. ¿Desde cuándo los más acérrimos detractores de la Constitución garantista del Estado Plurinacional se convirtieron en los más férreos defensores de los derechos de los Pueblos Indígena Originarios y de los de la Madre Tierra?






El Twitter que lo aguanta todo. La reciente decisión del Brasil de congelar el desembolso del crédito que debería cubrir el segundo tramo de la carretera por el TIPNIS ha cambiado definitivamente el panorama. He leído que al terminar esta semana varios usuarios/as bolivianos/as de una de las redes sociales más polémicas del mundo, han sumado sus retweets (réplicas de un mensaje escrito por otro/a) a una suerte de festejo respecto a la decisión que habría adoptado el gobierno brasilero pues ésta modifica, finalmente, el escenario en el cual se desenvuelve el conflicto. No faltaron los halagos y aplausos para el gobierno brasilero de los/as compatriotas en esta red; lo lamentable es que al comenzar la semana (y antes) -por lo menos en lo que respecta a la pequeña muestra de personas que sigo- no pude encontrar alguna (re)distribución de algún mensaje o información que ilustrara sobre el rol que juega Brasil en todo este conflicto que, a diferencia de lo que muchos/as sabemos, pareciera ser mucho mayor y decisivo. No he visto ningún tweet, hasta el momento, que hable de la IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) o su relación en lo que la carretera del TIPNIS significa; por el contrario, las fanfarrias han estado dirigidas a la decisión del vecino país que, a esta altura, ya ha cambiado definitivamente el mapa del conflicto.





Y el papel que (siempre) todo lo aguanta. En la última semana el Ministro Walter Delgadillo ha señalado que “no es novedad que usted lea el periódico y haya periódicos que insistan en el tema, así sea trayendo refritos de días que pasan, que los repiten otra vez tratando de que el tema esté en pantalla”. En las dos últimas semanas en las que, el tema del TIPNIS se ha agendado rápida y virulentamente, un periódico de circulación nacional ha generado 3 titulares y una nota con la misma noticia, ¡la misma información! referida al conflicto del TIPNIS; dicho medio ha señalado, reiteradamente, que la CONAMAQ se uniría a la marcha programada para el 15 de agosto por los dirigentes de dicha región cuando el tema en cuestión tiene demasiadas aristas que, hasta la fecha, no han sido profundizadas.





Un asambleísta de oposición se quejaba esta semana de que el debate habría dejado de existir en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Por otro lado y nuevamente, en la semana, hemos visto como organizaciones de periodistas han manifestado “estar alerta” antes las “constantes amenazas” a la libertad de expresión e información.





Ah, el ruido y el silencio. ¿Libertad? ¿Debate? Optemos por librarnos del coro desinformado para posicionarnos: el resto vendrá por añadidura.

El TIPNIS y el ruido

Esta columna fue publicada el anterior domingo en el suplemento IDEAS de Pagina Siete. En el mundo ideal debería haberlo publicado el día lunes, con el afán de compartirlo con ustedes; pero precisamente estar en este tema no me lo ha permitido. Casi una semana después de haberlo redactado el ambiente se ha tensado más aún y la desinformación ha crecido; me he esmerado en luchar contra ella, y si bien mi posición no se ha movido mucho, me siento más convencida de lo que digo y he logrado diseccionar con mayor precisión el conflicto; me temo que lo que se juega ahora no pasa por el TIPNIS y casi todos/as lo sabemos, pero una decepción mayor nos hace oponernos al supuesto tramo 2. Como sea, comparto -así sea tardíamente- esta columna porque además -lo comentaba con otro columnistas (uno enorme) del mismo medio, a veces se extraña la retroalimentación de lo que una dice; y qué sé yo, todo ha cambiado tanto. Acá va este esfuerzo, este intento, este convencimiento, que al menos, como pocas cosas hoy, lleva firma propia.


Tuiteando ando

Vacas Sagradas

Vacas Sagradas

Sarelisa, las almas gemelas. Los cuentos compartidos. Ellas. Nosotras.

Arcángel

Arcángel

Habrá palabras para la nueva historia y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González

Histérica

Histérica

Los 4 siglos que duró la inquisición fueron llevadas a la hoguera 8 millones de personas, la mayoría mujeres. Lo que da un total de 55 personas ejecutadas diariamente durante sólo 400 años. Si la inquisición me hubiera juzgado sería por hereje, apóstata, materialista, libertina, sediciosa, cismática, blasfema, presbilesbiana, testícula de Jehová, antiperonista, rebelde, pertinaz, contumaz y puta.

Liliana Felipe

Memoria Vigilante

Memoria Vigilante

Y los ratones hicieron una alianza y la serpiente de cascabel le puso el cascabel al gato.

Jairo Aníbal Niño