lunes, 21 de febrero de 2011

Mediocracia de Alta Intensidad

El año pasado, IDEA Internacional emprendió un proyecto denominado "Medios de Comunicación y democracia en contextos de cambio". Esta institución había entendido una vital mutación que estaba sucediendo ante nuestros ojos y decidió apostar por su indagación, su deconstrucción. Y la primera publicación que marca el horizonte para esta indagación se llama Mediocracia de Alta Intensidad. Debo decir que seguí de cerca y acompañé en todo momento esta linda aventura. Por ello, la entrevista que acá publico no es otra cosa que un entrañable bandera a la utopía, para seguir caminando por una mejor y mayor comunicación para la democracia intercultural.

La que salió publicada en IDEAS del periódico Página 7, del 20 de febrero está editada así que, para quiénes gusten, va la entrevista completa.



¿Qué es, qué ofrece, el libro “Mediocracia de alta intensidad”? A decir de su autor, el comunicólogo boliviano José Luis Exeni R., se trata de “un paseo compartido por el bosque mediático. Para divisarlo como paisaje. Pero también para explorar, abono/hacha en mano, algunos de sus árboles más emblemáticos. Se trata, pues, de una incitación”.

La exploración propuesta incluye el repaso de la sensible relación entre comunicación política y democracia, un vistazo al contexto regional en tensión entre grandes medios de difusión y gobiernos progresistas, un paneo del marco normativo en Bolivia, una pequeña marcha por la calidad de la información periodística, un balance de la autorregulación, el ineludible qué hacer y algunas conclusiones.

Mediocracia no como gobierno de los mass media, sino como gobierno cercado por la mediatización. De alta intensidad porque “habita-altera, sin tregua, la agenda nuestra de cada día”.

El supuesto es que la acción mediática, sobre todo en contextos de cambio, tiene especial protagonismo en la disputa por la construcción democrática. Más aún en procesos de refundación estatal como el boliviano. Acción mediática a través de las agendas informativa y de opinión. Pero también acción mediática directa.


¿Por qué “Mediocracia de Alta Intensidad”?

La idea de mediocracia tiene que ver con un supuesto que en mi criterio es un supuesto errado, y es que estaríamos asistiendo a la idea de una suerte de gobierno de los medios, por eso mediocracia, en el libro, tiene que ver –y este sí es un dato importante- con el protagonismo cada vez más grande que tienen los medios y su incidencia cada vez más relevante en relación a los procesos democráticos. Se trata de un juego de palabras que tiene que ver con esta idea de gobierno de los medios o, más bien, la incidencia de los medios sobre la democracia.



¿ Señalas en el documento que “la promoción de la democracia sostenible y el mejoramiento de la calidad de la gobernabilidad democrática requieren (…) garantizar los derechos a la información y a la comunicación de la ciudadanía”. ¿Cuál es la ruta crítica en la que la garantía de los derechos comunicacionales afecta directamente a la calidad de la democracia intercultural?

Bueno, en el caso boliviano tenemos un desafío. Primero estamos antes un proceso de refundación del Estado que es un proceso complejo y como parte de este reto de construcción de una democracia intercultural, creo que el ejercicio de los derechos a la comunicación y a la información es sustantivo, podemos decir que difícilmente podremos avanzar más allá de las normas en prácticas democráticas y sobre todo en una cultura política intercultural si es que no garantizamos que, la comunicación sobre todo, sea un componente fundamental en términos de abrir espacios de diálogo o de impulsar mecanismos de deliberación, de establecer aspectos de transparencia y de acceso pleno a la información, de garantizar una participación informada de la ciudadanía en democracia y en los procesos electorales. Entonces creo que hay una imbricación muy fuerte que tiene que ver con el reconocimiento de que así como hay demodiversidad –o sea diversas formas de democracia, no hay un modelo único- también existen diferentes formas y prácticas de comunicación que tienen que ver con distintos ámbitos, distintos sectores que hacen a la riqueza de lo que bien podría denominarse una comunicación plural para una democracia intercultural, que a su vez se enmarcará en un Estado Plurinacional autonómico.



El documento ha sido elaborado en el marco de un proyecto impulsado por IDEA Internacional denominado “Medios de comunicación y democracia en contextos de cambio” ¿Cómo se encuentra esta relación?

Efectivamente una de las preocupaciones de este proyecto, impulsado por IDEA, tiene que ver con explorar e indagar si es que la relación –siempre difícil, sensible, muchas veces conflictiva- entre actores políticos y mediáticos cambia o no, en contextos de cambio como el que tenemos en Bolivia. Y el dato que tenemos como resultado de esta exploración es que efectivamente hay importantes mutaciones, podemos decir así, en esta relación.



En el libro te animas a hacer algo que pocas personas que trabajan en comunicación hacen: abrir el debate sobre la necesidad de un marco regulatorio para el ámbito informativo y comunicacional. ¿Cuál es el estado actual de esta normativa?

Bueno, muchos especialistas, estudios y relevamientos de datos que se han hecho sobre este tema coinciden que en Bolivia tenemos una legislación dispersa, incoherente, disfuncional, incompleta y anacrónica que no se cumple. Este diagnóstico nos está planteando que si es que tenemos tanto vacío, tanto déficit en relación a normativa en esta materia, parece evidente que lo que corresponde es más bien avanzar hacia un marco regulatorio amplio, que dé cuenta de nuevos procesos comunicacionales o informativos, de cómo debería ser la comunicación en un nuevo momento constitutivo en el país, qué hacer con las NTIC. Creo que si queremos ser sinceros respecto al estado de esta situación, uno de los temas que debemos discutir es como avanzamos en un marco normativo amplio, democrático y democratizante para garantizar, en este momento, los derechos a la comunicación y a la información, estos son algunos de los temas que se abordan en el libro, a partir de un diagnóstico justamente sobre este asunto.

¿Y el estado de la autoregulación?



Bueno, el otro dato importante de la exploración tiene que ver con el reconocimiento importante de que Bolivia, en democracia, tiene una muy amplia y muy importante experiencia y tradición en términos de autoregulación: tenemos muchos códigos de ética, hemos tenido una experiencia muy importante e inédita de un defensor del lector de muchos diarios, ya existen estatutos de redacción en algunos diarios, hay un consejo nacional de ética no sólo del sector empresarial sino también de los propios gremios de profesionales y periodistas; entonces lo que planteo en el libro es que la autoregulación es una opción inteligente y hay que alentarla y hay que impulsarla. Pero también es asumir plenamente –y acá hay un debate con algunos colegas- que la autoregulación por sí sola no es suficiente, esta afirmación de que la ética, es decir la autoregulación, no sustituye al derecho, es decir a la regulación, creo que es fundamental; entonces la propuesta que se hace es avanzar de manera conjunta y complementaria en mecanismos de regulación y en mecanismos de autoregulación, porque no son excluyentes.



Dedicas todo un capítulo a dar cuenta del estado de la cuestión en América Latina. ¿Por qué?

Porque creo que asistimos en los últimos años a un momento privilegiado en el cual se han vuelto a discutir estos temas; luego de esas discusiones riquísimas, intensas, amplias que hubo en la década de los 70 sobretodo, del siglo pasado, impulsadas por la UNESCO y con liderazgo latinoamericano, esa experiencia que terminó abortada y fue una experiencia sin los resultados deseados. Creo que en los últimos años en América Latina se están volviendo no sólo a discutir estos temas y a dar avances sustantivos en términos de normativa misma, ahí tenemos: la ley de servicios audiovisuales aprobada recientemente en Argentina, un proyecto de Ley Órganica de Comunicación en Ecuador, una propuesta de normativa en Uruguay, ya la decisión de hacer lo mismo en Brasil, un equipo que está trabajando hace mucho tiempo en México, otras propuestas de democratizar los medios en relación a procesos electorales en Perú, entonces hay contexto regional favorable para replantear el tema nuevamente, en pleno siglo XXI.



En todo el recorrido que realizas atraviesas también por el complejo campo del desempeño periodístico, específicamente la “calidad de la información periodística” ¿Cuál es el balance en este ámbito?

Aquí hay un balance que puede verse en dos aspectos, si lo asumimos desde una lógica autocrítica, creo que coincidiendo con importantes premios nacionales de periodismo del país, a la hora de hacer un balance sobre el desempeño periodístico, deberíamos decir de manera muy clara que estamos mal, que no estamos haciendo de manera suficientemente seria y responsable nuestro trabajo. Pero, al mismo tiempo, la otra cara de esto es que efectivamente hay una activa participación de los medios y desde el periodismo en la vida democrática y la gestión pública en términos de fiscalización, en términos de hacer seguimiento a la agenda público política, de vigilar el desempeño de los actores gubernamentales o estatales que siempre es relevante y es muy importante porque contribuye a que la sociedad sea parte de estas cuestiones más allá de su ámbito privado o cotidiano, entonces yo creo que asumiendo la relevancia fundamental del periodismo, yo creo que es importante destacar que esta ante un desafío ante sí mismo que tiene que ver no sólo con la autoregulación, sino con el ejercicio mismo, en términos de calidad, de responsabilidad, para ser parte de este proceso en otras condiciones que contribuyan de mejor modo a la democracia.



Bajo este panorama ¿Cuáles son, entonces, las acciones urgentes para habitar en una sociedad en la que se garanticen los derechos a la información y a la comunicación?

Primero el desafío de la regulación, es decir avanzar en un marco normativo general y, en su momento, especializado para garantizar el ejercicio de los derechos a la comunicación y a la información en sus diferentes ámbitos de regulación y esto tiene que ver no sólo con el desafío de rescatar el ideario de las políticas nacionales de comunicación, sino también de manera específica con normas que puedan ser construidas de manera participativa y democrática.



De manera complementaria, está el desafío de la autoregulación que, reitero, es un desafío inteligente, siempre y cuando no se convierta en una trinchera para evitar la regulación sino en la medida que sea un aspecto complementario que refuerce el ejercicio de los derechos y permita y garantice, de algún modo, impulsar la responsabilidad en el manejo de los medios y en especial en el periodismo, la autoregulación es fundamental e imprescindible.



Tercero, creo que hay que alentar algo que ha tenido muy buena experiencia con el Observatorio Nacional de Medios, pero que habría que ampliarla a toda la sociedad, de manera que la ciudadanía pueda tener espacios y mecanismos de mayor participación en los procesos comunicacionales e informativos, y mayores posibilidades de hacer un seguimiento cercano, estrecho, documentado de lo que están haciendo los medios; un poder tan importante como el de los medios de comunicación no puede estar exento de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.



Y, por último, creo que la apuesta más sustantiva tiene que ver también con avanzar en el fortalecimiento, o en su caso creación de la comunicación pública, creo que en la medida en que podamos avanzar en una comunicación que sea gestionada desde la propia sociedad, desde los propios actores sociales, desde los públicos vamos a generar realmente mecanismos de democratización de la comunicación y la información que sean parte de un proceso de democratización más amplio de la sociedad.



Entonces, la articulación de estas cuatro propuestas: regulación, autoregulación, veeduría ciudadana y comunicación pública, cada una con sus propios desafíos, quizás podría constituir una apuesta importante para realmente garantizar el ejercicio de los derechos a la comunicación y a la información, más allá del mandato constitucional, pensando en garantizar prácticas comunicacionales democráticas y democratizantes.

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Está el MSM perdido?

Al comenzar la anterior semana leía un artículo acerca del confuso rol que juega el MSM en el panorama actual. Tras tratar de comunicarle a quien escribió ese artículo que me parecía que las herramientas de análisis que utilizaba eran limitadas y por tanto, limitaban la visión que podía tener sobre el MSM, terminé dándome cuenta, un poco en serio y un poco en chiste, que todos teníamos una visión limitada; pues seguíamos midiendo el escenario político en términos de oposición-oficialismo, lo cual no está mal, cientos de años respaldan esta forma de leer la confrontación política. No obstante -pensé- un nuevo escenario política requería tratar de ir un poco más allá para saber si realmente es el MSM el confundido o somos nosotros. Creo que me quedo con la segunda opción.


Producto de todo esto que les narro previamente, nace otra columna de domingo, que salió publicada ayer (06.01.2011) en el suplemento IDEAS de Página 7.





La ilustración es de Abecor



Habrá usted advertido, estimado/a y dominguero/a lector/a que en las últimas semanas se han realizado estimables esfuerzos de parte de actores políticos y mediáticos con el objetivo de introducir en la agenda de información-opinión una ¿prematura? temática.



Se trata, pues, de
la apresurada voluntad de establecer, de cara a las elecciones del 2014, un potencial tablero político, con sus respectivos actores y sus infaltables polaridades; sobre una base/lógica bicolor que, como sabemos, será de conveniencia general de los actores que vayan a pugnar por nuestra preferencia electoral.

Remitámonos a un pequeño inventario de los lugares que se le ha atribuido al MSM en este último tiempo.

Varios voceros del partido de gobierno se han encargado de manifestar que el “MSM es un partido de derecha”, el mismísimo compañero Presidente ha declarado el alguna ocasión que “(…) Felizmente la derecha ahora tiene una cabeza visible que es Juan del Granado”. Un diario orureño señaló que “(…) el Vicepresidente Alvaro García se encargó de acomodar a Del Granado y los tradicionales adversarios regionales del MAS en un mismo frente y calificarlos de `sinverguenzas’, en alusión a la sigla del MSM”.

Por otro lado, desde el frente, se han encargado de asignarle otro lugar al MSM; un vocero de señalaba que “el MSM no tiene cabida en la oposición”, uno de los pocos líderes de la oposición que quedan en el país llegó incluso a considerar “la importancia de que el MSM resuelva su problema de identidad y se defina si es opositor de día u oficialista de noche”, incluso un reconocido periodista dio cuenta de múltiples situaciones que estarían dando cuenta de “la crisis de identidad del MSM” y que estaría frente a un dilema.

Ni uno, ni otro. De lo que pareciera tratar, ahora, en torno al MSM es de establecer una lucha simbólica (en la que participan oficialistas y opositores) por generar imaginarios que permitan que este tablero político siga estando acomodado a conveniencia. La pregunta es ¿a conveniencia de quién?

Si pensamos que el proceso de refundación estatal se debe en gran parte a la renuncia mayoritaria de la población a un modelo de democracia “pactada”, en el que la motivación de muchos ciudadanos y ciudadanas para votar por el MAS consistía en la simple negación de no votar por “lo pasado”; y le sumamos, además, una sistemática y sostenida campaña gubernamental impulsada, durante 4 años, con el único objetivo de que Bolivia olvide su “pasado neoliberal”, podemos esbozar un presente político en el que la existencia del “otro” ha sido eliminada de los imaginarios. Para el oficialismo, la oposición no existe; y viceversa.

Dentro de la filosofía política hay quienes afirman que la identidad es propiamente diferencial, esto quiere decir que se construye con base en la diferencia, en base a la gramática del “otro”; es decir sólo deviene identidad aquello que me hace diferente, sólo se es en ocasión de lo que no se es y esa existencia del otro, por tanto, me está otorgando la posibilidad de existir. El principio aquél de que “el otro me constituye”.

Y si pensamos en ello a la luz de los esfuerzos políticos y mediáticos de oficialismo y oposición que, hemos visto, están centrados en “otrear” al MSM, imagino que debemos estar al frente de buenas noticias, ya que este fenómeno de no poder establecer al MSM en ninguna “cancha”, de alguna u otra manera, nos estaría devolviendo nuevamente a un escenario de politicidad, donde “existo yo, porque existen otros”. Paradójicamente habría un nuevo chance para el (re)establecimiento de todas aquellas identidades políticas extraviadas.

Eso sí, a los actores políticos y mediáticos cabrá recordar la inefable sentencia de Roberto Esposito en la que señala que mientras las ciencias sociales y las ciencias políticas se encargan de establecer, separar, categorizar, pesar y medir las subjetivaciones sociales, éstas ocurren de forma inmanente y subterránea y terminan, por el contrario, irrumpiendo al medio de dichas ciencias. Y entonces, afirma el autor, se entiende que las ciencias sociales y políticas lleguen siempre luego, a destiempo.

Y es que pareciera que entres estos devenires de delimitar escenarios prospectivos a futuro y establecer tableros políticos, se ha perdido el verdadero objeto del debate y este ocurre sin que siquiera lo miremos. La labor nuestra, de escribir sobre lo que pasa, llega a destiempo.

No olvidemos que el Estado Plurinacional por el que el país apostó requiere, para estructurarse, consolidarse y funcionar, una gran dosis de “imaginación sociológica”. Imaginación que necesariamente debiera expandirse al uso de herramientas sociológicas y políticas al momento de plantear/leer los escenarios de este tipo.

Quizás por ello es complicado entender realmente cuál es el rol del MSM en este determinado momento histórico. Quizás, así se explica, la complejidad de leer al MSM en el marco de la dicotomía oposición-oficialismo. Blanco o negro.



Finalmente – se explica- nuestra voluntad fue dejar de ver un país bicolor y apostamos por una realidad a colores.

miércoles, 26 de enero de 2011

Receta contra la (indi)gestión


La ilustración es de Abecor
(Gracias de corazón, Abel)




El título que precede estas letras podrá parecerle hasta alevoso, pero el sentimiento no lo es. Me refiero a que la expectativa del primer año de gestión del Presidente y su gobierno en el marco del nuevo Estado Plurinacional superó con creces los resultados de los que ayer se dio cuenta por parte del Ejecutivo, en términos de gestión.


Y no quiero dar cuenta de una simple agriedad, hablar de un mal sabor de boca, sino referirme clara y precisamente a una (indi)gestión de la política. Asumida, vivida y sentida por la ciudadanía en pleno. Ya que andamos en ello, podría apostar, incluso, a que ni los más acérrimos politoadictos (o politohólicos, como sea) sufren también de una –quizás menor, pero también real- (indi)gestión política, un exceso, una sobredosis. Lo sé, porque soy una de ellas y, a la vez, una de las tantas bolivianas indigestadas.


No se puede hacer gestión (o cubrir su ausencia, quizás) a plan de ejercicio pleno y duro de política. No se puede, pues, ejercerla y endurecerla a plan de combinarla con la justicia, a veces exitosamente y otras, no tanto. No se puede, entonces, transmutar la otrora politización de la justicia en judicialización de la política, sin más, sin tránsitos, sin respiros, sin treguas. No se puede porque cuando un país vecino asila a un impresentable y presunto corrupto a título de perseguido político, mientras acá se queda un funcionario electo dando cuentas por cuatro papeles membretados, no pierde sólo el gobierno, perdemos todos.


Las palabras y los hechos. El discurso y las acciones. La política y la gestión.


Nos lo enseño, Johanna Arendt, la palabra se utiliza para patentizar y mostrar; sólo los hechos a posteriori del discurso tienen la capacidad de revelar la acción y por lo tanto validarlo, fortalecerlo y mantenerlo en vigencia. En suma, sólo la palabra-acción es condición de posibilidad de que lo político sea su propio relato.


Y esto no porque la política no sea necesaria para gobernar, tampoco porque el gobierno no tenga impecable maestría en su manejo, sino simple y llanamente porque los gobiernos pueden utilizarla para acceder al poder pero no como único recurso para mantenerse en él.


Y es que este primer año de gobierno -sí, el que concluyó ayer- se constituía como inequívocas 365 oportunidades de proponer fuertes señales respecto a la fortaleza de la legitimidad (una constante en la anterior gestión) del gobierno del compañero Evo o, en su caso, la continuidad de los pretendidos años de reelección a los que han señalado aspirar.


Como un secreto a voces se sabe que el peor enemigo que afronta el gobierno de Evo Morales es la desesperanza. Desesperanza en el proceso político, desesperanza en el futuro de la sociedad, desesperanza en el manejo económico (o síndrome post-gasolinazo nivelación). Es decir, desesperanza en el mañana.


A modo de sana-sana a la (indi)gestión de un año, sugiero apuntar como receta cinco señales, necesarias para la gestión que hoy comienza, dirigida especialmente para aquellos/as que, como yo, sienten que saben donde pertenecen, pero a veces, por la circunstancia, lo dudan o, peor, lo olvidan. Van.


Señal 1, el dato: Que, a pesar del hecho real de que es el compañero Evo quien lidera este proceso de refundación estatal siendo la posibilidad de que esto cambie, realmente, muy remota; y del hecho -también real- de que su legitimidad y aprobación han sido emblemáticamente altas y duraderas en la historia del país; éstas no están talladas en piedra. La legitimidad del “primero” y, quién sabe, también del “segundo” son capital necesario para la continuidad del proceso de refundación estatal.


Señal 2, la duda: ¿Hasta cuándo o hasta dónde se posterga el cambio del cambio? Específicamente, el trueque de algunos que, siniestramente, manejan hoy el poder soslayando el sentido que todos le otorgamos a un proceso que es también nuestro, por aquellos quiénes, sinceramente, están dispuestos a apostar por su reconducción.



Señal 3, la certeza: Simple, concreta. De que este es el camino y de que es responsabilidad de quienes decidimos transitarlo, evitar que se torne perverso.



Señal 4, el cachito de esperanza: Ese incólume que resiste y susurra, que pese a todo pronóstico y todo nubarrón, “Otro mundo es posible” y, otra Bolivia, también.



Señal 5, el compromiso renovado: Sugerido, claro, por el Aprendiz de Brujo, de que, en esta ruta elegida “quedamos los que puedan sonreír, en medio de la muerte, en plena luz”.


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Columna publicada el 23 de enero de 2011 en el Suplemento IDEAS de Página Siete


martes, 25 de enero de 2011

Volver

La ilustración es de Liniers



Tantas veces una va. Y vuelve. Y vuelve a irse. Y se queda. Y vuelve a volver.



Finalmente, ¿qué es la vida sino un vaivén continuo?


Es, pues, también quedarse, de vez en vez.


Y supongo que esta vez me quedo. Elijo quedarme por un buen tiempo en esta mi entrañable barricada, mi refugio, mi Kamchatka de siempre.


Como varios de ustedes saben, desde diciembre tengo la obligación/desafío de escribir cada 15 días y esas letras que casi siempre son una búsqueda, más que un encuentro, podrán encontrarlas acá.


Y, quien sabe, algo más.



En este corto andar, me he dado cuenta de que la gente que celebra sobre lo que escribo es siempre distinta, y la que la condena también, ahora imagino que eso es bueno porque de alguna forma soy todas ellas que celebran y critican: la crítica, la ingenua, la política, la social, la sólida, la inestable, la mujer, la humana.


Finalmente -también- este es otro aprendizaje y quiero andar este camino.


Y, sobre todo, no quiero convencer a nadie de nada.





Tratar de convencer a otra persona es indecoroso,
es atentar contra su libertad de pensar o creer
o de hacer lo que le da la gana.

Yo quiero solo enseñar, dar a conocer,
mostrar, no demostrar.

Que cada uno llegue a la verdad
por sus propios pasos,
y que nadie le llame equivocado o limitado.

Quién es quién para decir “esto es así”?,
si la historia de la humanidad
no es más que una historia de contradicciones
y de tanteos y de búsquedas.

Si a alguien he de convencer algún día,
es alguien he de ser yo mismo.

Mientras yo no pueda respirar bajo el agua,
o volar pero de verdad volar,
yo solo, con mis brazos;
tendrá que gustarme caminar sobre la tierra,
y ser hombre, no pez, ni ave.

No tengo ningún deseo que me digan
que la luna es diferente a mis sueños.

Jaime Sabines

martes, 19 de enero de 2010

Los retos comunicacionales

El alto nivel de gobernabilidad a nivel nacional y la amplia legitimidad democrática de las que, de forma irrefutable, luego de diciembre, goza este gobierno son, con seguridad, el mayor obstáculo que el gobierno va a enfrentar durante su gestión (o, bueno, al menos los primeros años). El obstáculo será tener el camino allanado, el obstáculo será, precisamente, detentar todo el poder. La implementación de una CPE cuyo diseño estatal es desmedidamente complejo es un reto de gran magnitud en el que, seguro, no bastará la apabullante mayoría detentada en la Asamblea Plurinacional.

Escribí, para Latice, un artículo acerca de uno de los tantos retos: los comunicacionales. Lo comparto ahora en mi Kamchatka.

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Luego de un intenso ciclo de movilizaciones sociales que se inician en 1990 y que adquieren fuerza y relevancia el año 2000 tras la denominada “guerra del agua” en Cochabamba, se consolida el proceso constituyente en Bolivia con la inauguración de la Asamblea Constituyente el 6 de agosto de 2007. En ella se pretende redactar un nuevo texto constitucional que enmarque el funcionamiento del nuevo Estado Plurinacional de Bolivia. Es preciso señalar que no es posible entender la nueva Constitución Política del Estado y, sobretodo, la Asamblea Constituyente, el proceso constituyente “al margen del contexto de crisis estructural por el que atraviesa el país, los cambios en la configuración de las relaciones de poder y la disputa hegemónica entre dos proyectos confrontados que encontraron, precisamente en el escenario de la Asamblea, las posibilidades de su definición.”


En el ámbito comunicacional, la principal pugna desarrollada al interior de la Asamblea Constituyente fue el proyecto de un artículo que estipulaba que “la información y las opiniones emitidas a través de los medios de comunicación social debe respetar los principios de veracidad y responsabilidad”. Este artículo desencadenó el reclamo de entidades periodísticas que consideraban que éste párrafo violaba la libertad de prensa, pues sometía las informaciones y opiniones a criterios de “veracidad” y “responsabilidad” librados al albedrío de quienes fueran a interpretar el texto constitucional.


Lo que se buscaba, pues, al plantear este artículo y, posteriormente, articular una serie de enunciados referentes a la comunicación y a la información era, precisamente, romper el esquema normativo tradicional que había regido la labor comunicacional durante las últimas décadas. Después de tal pugna o, más bien, a partir de ella es que se aprueba en el texto constitucional, y posteriormente –referéndum aprobatorio de por medio- una amplia gama de derechos comunicacionales sin parangón en la región.


Se persigue, de esta manera, constitucionalizar lo que se conoce como “Derechos de la Comunicación” o “Derechos Comunicacionales”, en donde, básicamente, nos estamos refiriendo a “un cuerpo de enunciados fundamentales que regularían la dimensión social de la comunicación de manera integral y que por lo tanto, desde su construcción teórica más aceptada, esta denominación abarcaría tanto la libertad de expresión cuanto el derecho a la información y todos sus elementos de garantía”

Constitución de 1967

(reformada por el Congreso: 1994 y 2004)

Constitución de 2009

(redactada por la Asamblea Constituyente

y aprobada en Referéndum Nacional)

Derechos de primera generación

(Civiles y Políticos)

Artículo 7: Toda persona tiene los siguientes derechos fundamentales:

b) A emitir libremente sus ideas y opiniones por cualquier medio de difusión.

Artículo 21: Las bolivianas y bolivianos tienen los siguientes derechos fundamentales:

5. A expresar y difundir libremente pensamientos u opiniones por cualquier medio de comunicación, de forma oral, escrita o visual, individual o colectiva.

6. A acceder a la información, interpretarla, analizarla y comunicarla libremente, de manera individual o colectiva.

Derechos de segunda generación

(Económicos, Sociales y Culturales)

Derechos de las personas con discapacidad

Derechos de las naciones

y pueblos indígena originario campesinos

Derechos a la comunicación e información

Artículo 70: Toda persona con discapacidad goza de los siguientes derechos:

3. A la comunicación en lenguaje alternativo.

Artículo 30, inciso II: Las naciones y pueblos indígena originario campesinos gozan de los siguientes derechos:

8. A crear y administrar sistemas, medios y redes de comunicación propios.

TÍTULO II: DERECHOS FUNDAMENTALES

Y GARANTÍAS

Capítulo séptimo: Comunicación social

Artículo 106:

I. El Estado garantiza el derecho a la comunicación y el derecho a la información.

II. El Estado garantiza a las bolivianas y los bolivianos el derecho a la libertad de expresión, de opinión y de información, a la rectificación y a la réplica, y el derecho a emitir libremente las ideas por cualquier medio de difusión, sin censura previa.

III. El Estado garantiza a las trabajadoras y los trabajadores de la prensa, la libertad de expresión, el derecho a la comunicación y a la información.

IV. Se reconoce la cláusula de conciencia de los trabajadores de la información.

Artículo 107:

I. Los medios de comunicación social deberán contribuir a la promoción de los valores éticos, morales y cívicos de las diferentes culturas del país, con la producción y difusión de programas educativos plurilingües y en lenguaje alternativo para discapacitados.

II. La información y las opiniones emitidas a través de los medios de comunicación social deben respetar los principios de veracidad y responsabilidad. Estos principios se ejercerán mediante las normas de ética y de autorregulación de las organizaciones de periodistas y medios de comunicación y su ley.

III. Los medios de comunicación social no podrán conformar, de manera directa o indirecta, monopolios u oligopolios.

IV. El Estado apoyará la creación de medios de comunicación comunitarios en igualdad de condiciones y oportunidades.

Derechos de cuarta generación

(Derechos a las Tecnologías de Información y Comunicación)

Artículo 103: Ciencia, tecnología e investigación

II. El Estado asumirá como política la implementación de estrategias para incorporar el conocimiento y aplicación de nuevas tecnologías de información y comunicación.

Garantías constitucionales y jurisdiccionales

Acciones

de Defensa

Art. 23: Habeas Data

I. Toda persona que creyere estar indebida o ilegalmente impedida de conocer, objetar u obtener la eliminación o rectificación de los datos registrados por cualquier medio físico, electrónico, magnético, informático en archivos o bancos, de datos públicos o privados que afecten su derecho fundamental a la intimidad y privacidad personal y familiar, a su imagen, honra y reputación reconocidos en esta Constitución, podrá interponer el recurso de Habeas Data.

IV. El recurso de Habeas Data no procederá para levantar el secreto en materia de prensa.

Art. 131: Acción de Protección de Privacidad

I. Toda persona individual o colectiva que crea estar indebida o ilegalmente impedida de conocer, objetar u obtener la eliminación o rectificación de los datos registrados por cualquier medio físico, electrónico, magnético o informático, en archivos o bancos de datos públicos o privados, o que afecten a su derecho fundamental a la intimidad y privacidad personal o familiar, o a su propia imagen, honra y reputación, podrá interponer la Acción de Protección de Privacidad.

II. La Acción de Protección de Privacidad no procederá para levantar el secreto en materia de prensa.



Elaboración propia en base a las Constituciones de 1967 y de 2009


¿Qué implica, entonces, la inscripción de esta amplia gama de derechos comunicacionales vigentes en la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional? De inicio, implica una constatación histórica. Nunca antes en la historia de la otrora República se habían protegido y garantizado tantos derechos y libertades referidos al ámbito comunicacional, el tema comunicacional, entonces, es parte del proceso de cambio que encara Bolivia en su conjunto. Implica, a la vez, un reto/desafío de gran magnitud; el primer paso, por supuesto, está dado, sin embargo asegurar el cumplimiento y la vigencia de toda esta plétora de derechos pasa por la creación/aprobación respectiva de legislación para la comunicación acorde al nuevo espíritu de la nueva Constitución Política del Estado que deberán reemplazar la anquilosada y obsoleta Ley de Imprenta que rige el quehacer comunicacional en la actualidad.

Le toca a la Asamblea Plurinacional y le toca, después, a los comunicadores y comunicadoras y, claro, a la sociedad civil de este país que, por fin, los derechos comunicacionales sean una realidad.




jueves, 7 de enero de 2010

Círculo




A pesar de la distancia, las pocas mujeres de mi vida siempre han sido pilares vitales de mi andar. Tiempo de navegar en otros mares cuyas olas me han entregado mujeres de fuego que se fueron sembrando en mi con su fresca sabiduría, su inagotable espiritualidad y su incomensurable inteligencia. Siempre lo sueño. Habrá un día en que estemos todas juntas. Ellas, entre sí no se conocen, no se han visto nunca y aunque lo saben no imaginan como confluyen en mi, en mis actos, en mis vaivenes, en mis delirios, en mis sueños-fortalezas. Soy porque ellas me son.

Las amo siempre. Son mi círculo de mujeres. El único círculo al que quiero pertenecer. Mi arraigo (luz-vientre) a la fortaleza de todo lo que puedo hacer. Sé que vamos/podemos cambiar el mundo.

Por ahora no me preocupo mucho. Como remamos camino al mismo mar, nos encontraremos pronto, en alguna purificadora lluvia o en alguna agresiva tormenta que nos devuelva a nosotras, donde pertenecemos.

Sara, Xime, Jime, Clau, Mandy, mi círculo. Mi aire vital, mi fuerza.





Jean Shinoda Bolen tiene 68 años. Es de familia japonesa y nació y vive en Los Ángeles. Doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de California, está divorciada y tiene dos hijos. Cree que Iraq es Vietnam repetido una y otra vez, y que es una pena que tengamos que aprender a través de tanto sufrimiento. Dice que la espiritualidad une y las religiones dividen.

¿Quejarse es perder el tiempo?

¡Claro!

Hay mucho que aprender…

Por eso a mi me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

No se yo…

Se lo diré de otra manera: una bruja es una persona con poder personal.

Eso me gusta

Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes. Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.

¿Algo más?

Sí. Las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, ni imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.

¡…!

Quiero decir que tienen mano con las plantas. Y también con los animales. Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.

¿Hay que esperar a la vejez para ello?

Cuanta más edad, más camino aprendido. La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. Algunas mujeres, muy pocas, son sabias a partir de los 30 o 35 años; esas a los 60 son increíbles.

¿Qué nos quiere transmitir?

Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero que si no lo hacen ya, probablemente ya no lo harán.

¿Por qué dice eso?

Tras el extremo feminismo de los 70, ahora el péndulo se halla en el centro por eso tenemos que aprovechar este momento. Las mujeres que se lo permiten pueden hoy llegar al equilibrio, a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.

¿Un camino colectivo?

Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. En realidad, así ha sido hasta ahora.

¿Y cuál es el secreto para lograrlo?

El millonésimo círculo. Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.

Perdone, pero por qué en un círculo

Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.

¿Convocan el poder interior?

Interior y exterior. La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos interconectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo. Los círculos de mujeres transforman el mundo a través de la activación del campo mórfico de la teoría de Rupert Sheldrake.

¿El centésimo mono?

Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un determinado conocimiento, este se transmite de forma intuitiva e instantánea a todos los miembros de su especie. Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres puede activar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.

¿Porqué no círculos mixtos?

Entre mujeres hay una conexión natural. Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.

Curioso

Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil, ¡pero si los que la negocian son machos alfa…!

¿Qué ocurre cuando se encuentran un hombre y una mujer estresados?

Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, que provoca huída o enfrentamiento. Pero si ese mismo hombre se encuentra con una mujer que le comprende, una bruja sabia, su adrenalina baja y su autoestima sube. Y basta solamente con que se siente a su lado.

Es bonito eso que dice

Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como por ejemplo el conocimiento intuitivo. Estos conocimientos se pueden desarrollar en los círculos.

¿Qué camino interior propone?

Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su preciosa vida. Desde fuera intentarán contestar por usted a las preguntas esenciales, no lo permita. Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.

¿A qué se refiere?

Sus patrones internos, que yo resumo en siete arquetipos de diosa. Cada mujer tiene dos o tres dominantes, que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita, o Hera, la diosa del matrimonio.

No será tan simple...

No. Pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo dominante y nuestro rol en la vida coincidan, nos sentiremos satisfechas.




lunes, 9 de noviembre de 2009

Ay, la sondeocracia


En el año 2002, semanas antes de los comicios electorales, las encuestas que perfilaban al candidato ganador en las elecciones presidenciales de Bolivia, ubicaban a Manfred Reyes Villa (NFR) como futuro ganador de los comicios. Las encuestas que no señalaban este resultado, determinaban, por el contrario, que el futuro ganador sería Gonzalo Sánchez de Lozada del MNR (quién, en efecto, terminaría gobernando en esa gestión). Como sea ambos candidatos se ubicaban en la preferencia electoral con un porcentaje que rondaba el 21%, con leves diferencias porcentuales entre ambos. Era un hecho, la presidencia se debatía entre estos dos candidatos; lejos aún se encontraba el Movimiento al Socialismo con la candidatura de Evo Morales, a quien las encuestas ubicaban en un tercer lugar (peleando con el histórico Movimiento de Izquierda Revolucionaria) con un 12%.

El resultado final daría un primer lugar a Gonzalo Sánchez de Lozada (22.46%), seguido de Evo Morales (20.94%), luego Manfred Reyes Villa (20.91%) y en un cuarto lugar Jaime Paz Zamora del MIR (16%). Es decir, Evo Morales se ubicaba 9 puntos porcentuales por encima de lo pronosticado por las encuestas, cambiando por completo el panorama político en el país y obligando a todos los otros candidatos a aliarse para reforzar el gobierno de Sanchez de Lozada. Era la primera vez que las encuestas minimizaban el respaldo electoral de Morales.


En el año 2005, Evo Morales hizo historia al alcanzar una votación sin parangón de alrededor del 54% a nivel nacional; en ese entonces el presidente y el gobierno de Morales se declararon enemigos abiertamente de las encuestas presidenciales, siguiendo la línea de los antecedentes del 2002. El resultado real de la votación terminó dándole la razón, tan sólo unas semanas antes de los comicios presidenciales del 2005, Morales figuraba en las encuestas con un 34%, seguido muy de cerca por el candidato opositor Tuto Quiroga con un 29%; Bolivia iba a las urnas sin un panorama definido y con la posibilidad de que “todo pueda pasar”. Y en efecto, pasó. Evo Morales ganó las elecciones con 20 puntos porcentuales por encima de lo pronosticado por las encuestas; por el contrario Tuto Quiroga obtuvo el porcentaje relativo que le fue asignado por las mismas, un 28%. Era la segunda vez que las encuestas minimizaban la preferencia por Morales.


El presidente y candidato Evo Morales ha renovado su percepción acerca de las encuestas en estas nuevas presidenciales al comentar que “Siento que están aumentando las cifras en favor de candidatos opositores”


Varias encuestas, diferentes resultados


Otra de las tónicas que han caracterizado el comportamiento de las encuestas en los últimos años sido las notorias diferencias entre una encuesta y otra y, por supuesto, las lecturas, mayoritariamente antojadizas, que se hacen de ellas. Veamos por ejemplo (cortesía de mi amigo Rebelde) la infografía realizada por el periódico de circulación nacional “La Prensa” que compara los comportamientos en las diversas encuestas.



Y, en realidad, lo que pasa es que las diferencias que se presentan en todas las encuestas son evidentes, todas ellas corresponden a fechas distintas, empresas distintas, que trabajan con muestras distintas y, por lo tanto no sólo es lógico (sino hasta obvio) pensar que el apoyo a los candidatos cambia de una a otra; el apoyo, por tanto, para todos los candidatos es “inestable”.

Cuando de titulares se trata nos encontramos con impactantes afirmaciones al momento de presentar los resultados de las encuestas que terminan consolidándose como afirmaciones tendenciosas. La nota que La Prensa realizó y sobre todo el titular que encabezó esta nota comparativa sobre las diversas encuestas era por demás tendenciosa. Señalaba, pues, que “El respaldo a Evo es “inestable” y Reyes Villa gana 10 puntos”

Y, en efecto, el apoyo al candidato Morales es inestable, así como lo es el apoyo a Reyes Villa y el apoyo a Doria Medina, si vemos el cuadro comparativo. Y es lógico, es inestable porque se trata de encuestas todas distintas, con diversas muestras, algunas incluyen el área rural del país; otras están realizadas en ciudades capitales y otras incluyen además ciudades intermedias.


Más allá de las inestabilidades señaladas hay algunas estabilidades (en clave de tendencias) que sí nos muestra la infografía, por ejemplo:


Los resultados de las encuestas comparadas varían entre ellas; sin embargo presentan algunas características-comportamientos evidentes. En todas ellas el presidente Evo Morales se distancia, por lo menos con el 30% de sus contrincantes electorales. La encuesta que menor distancia pronostica es la de Equipos Mori que indica que Morales se encuentra a 31 puntos porcentuales de Reyes Villa, la que mayor distancia es la realizada por Gallup Internacional que indica una diferencia entre candidatos de 47 puntos porcentuales. Ambas encuestas fueron realizadas en fechas distintas.

Otra de las evidencias comparativas que se pueden apreciar en la infografía presentada por este medio es que indiscutiblemente todas las encuestas señalan como ganador al presidente Evo Morales del MAS, otorgando un segundo lugar a Manfred Reyes Villa de Convergencia Nacional y un tercer lugar a Samuel Doria Medina de Unidad Nacional. Todas las encuestas coinciden en la ubicación de los candidatos, mas no en los porcentajes que se les asigna para ello.

Por último se puede evidenciar que si bien son 8 los candidatos en carrera hacia la silla presidencial, en las encuestas sólo figuran 4 de ellos, siendo el con menor votación Rene Joaquino de Alianza Social y, apareciendo ocasionalmente, Ana María Flores o Alejo Véliz, los otros candidatos Rime Choquehuanca y Román Loayza, no figuran en las encuestas.


¿O no?

Vacas Sagradas

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Sarelisa, las almas gemelas. Los cuentos compartidos. Ellas. Nosotras.

Arcángel

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Habrá palabras para la nueva historia y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González

Histérica

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Los 4 siglos que duró la inquisición fueron llevadas a la hoguera 8 millones de personas, la mayoría mujeres. Lo que da un total de 55 personas ejecutadas diariamente durante sólo 400 años. Si la inquisición me hubiera juzgado sería por hereje, apóstata, materialista, libertina, sediciosa, cismática, blasfema, presbilesbiana, testícula de Jehová, antiperonista, rebelde, pertinaz, contumaz y puta.

Liliana Felipe

Memoria Vigilante

Memoria Vigilante

Y los ratones hicieron una alianza y la serpiente de cascabel le puso el cascabel al gato.

Jairo Aníbal Niño